La comunidad boliviana en Buenos Aires, Argentina, se movilizó para protestar por el asesinato de Evelina Miranda (39 años). Ayer hubo una marcha en el barrio de Pompeya, donde ocurrió el crimen. Y hoy por la mañana, el cónsul boliviano José Antonio "Gringo" González y el ministro consejero de la Embajada, Sixto Valdez, fueron a la comisaría 32, que corresponde a la zona, para pedir informaciones a la Policía acerca del hecho y de las constantes quejas de los residentes bolivianos respecto a la falta de garantías por parte de la institución del orden, según informó la directora del periódico El Vocero Boliviano, Sara Rocha.
"El crimen en sí no es un acto de racismo sino un hecho criminal que corresponde a una ola de violencia que se vive en toda la ciudad", explicó Rocha. "Sin embargo, lo que reclama la gente es que la Policía tarda demasiado en actuar cuando se trata de víctimas bolivianas".
Ayer se realizó una marcha, a la que asistieron varios vecinos de la zona de Lugano y el Bajo Flores, donde residen muchos inmigrantes bolivianos. "Gracias a las protestas, la Policía al menos ha destinado un móvil para patrullar la zona", informó la directora del Vocero.
Pero a la muerte de Evelina se suma el grave estado en que se encuentra su esposo Humberto Huaypa, ingresado en coma en un hospital bonaerense. El hijo de ambos, también recibió un balazo, pero apenas rozó su pierna, afortunadamente.
Evelina y Humberto eran de La Paz. Se conocieron en la capital argentina y allá se casaron. Tenían dos hijos, ambos nacidos en Argentina.
EL DEBER
La policía no ha cambiado.
Como hace 20 años, la policía sigue y seguirá siendo corrupta, socapada por los altos mandos azules. La presidenta apoya al presidente Evo Morales para que imponga orden a toda costa en Bolivia, pero no hace nada para proteger a los suyos en el propio, y si se trata de bolivianos mucho menos, porque no somos un grupo social preocupante, somos una sociedad escondida bajo el asfalto capitalino, inexistente a los ojos del porteño por lo que fuimos dejados a nuestra suerte, abandonados en gethos de la supervivencia, sin ley y sin justicia. Los inmigrantes vamos saltando constantemente de la sarten al fuego. Somos los nuevos judios buscando la tierra donde fluye leche y miel, tierra que nadie nos la ha prometido.
ronald — 26-09-2008 - 16:19:46 GMT 1